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Ayuntamiento de Alguazas


Guía Práctica del Peregrino

La Concejalía de Turismo aconseja a aquellos peregrinos que visiten nuestro municipio con motivo del Año Santo Jubilar de Caravaca de la Cruz 2010, sigan estas recomendaciones para disfrutar de su peregrinación.

Para realizar la peregrinación a pie se recomienda seguir una serie de consejos  para hacer el trayecto lo más llevadero posible y llegar a Caravaca de la Cruz sin ningún tipo molestias.

 

Es necesario utilizar una vestimenta holgada y transpirables, para evitar los frecuentes roces que producen dermatitis.

 

Además debe llevarse ropa adaptada a la climatología de la época en que se realice la peregrinación (chubasquero, cazadora, jersey,). No debe olvidarse un sombrero para evitar las insolaciones, y unas gafas de sol.

 

El calzado es importante, tiene que ser de buena calidad. Hay que utilizar bota que abrace el tobillo, pues los caminos son irregulares, pudiendo producirse esguinces que podrían incluso obligar a suspender la marcha. Aparte de ser alta, la bota debe ser impermeable y transpirable, evitando así los problemas derivados de la sudoración del pie, como las ampollas y micosis.

 

También son fundamentales los calcetines, han de ser de lana o similar, es necesario llevar varios pares pues hay que cambiarse a menudo. Tan importante como la indumentaria es la alimentación. En la víspera de la marcha no se debe realizar una ingesta copiosa de difícil digestión. Es conveniente tomar más azúcar de lo habitual, puede hacerse tomando dulces o miel.

 

Las grasas deben ingerirse en cantidades repetidas y pequeñas. No es necesario comer proteínas (huevos, carnes, pescados y leche) durante el trayecto, aunque sí deben tomarse en los momentos de descanso, entrenamiento y preparación. Las vitaminas son necesarias, las aportan las frutas frescas como naranjas, limones..., y también los frutos secos como la nuez y pasas. Hacer la comida más fuerte al final de cada etapa. Si se toma agua en el camino, asegurarse de que es potable. La sensación de sed se calma mejor, no con el aporte de líquidos muy fríos, sino con sopas o caldos templados.


Por último, se puede completar la zona de carga de nuestra bicicleta con unas pequeñas bolsas que se adosan al manillar y que son muy útiles para llevar tanto la documentación propia como la de la ruta (es muy importante aprender a ordenar de manera equilibrada y compensada todo el equipaje en los diversos lugares habilitados en la bicicleta). Es recomendable instalar también un velocímetro con cuentakilómetros. Facilitará mucho la compresión de la cartografía y ayudará en la planificación de la ruta sobre la marcha.


Otro factor muy importante a tener en cuenta es la preparación física del peregrino, los ciclistas habituales deben mantener un ritmo de salidas en bici más o menos estable y acostumbrarse a algunos elementos que pueden resultar novedosos en el trayecto que va a iniciar. Así, por ejemplo, es importante aclimatarse a viajar por estrechos senderos o salvar fuertes pendientes con las alforjas de la bicicleta cargadas.

 

Los peregrinos que decidan hacer el camino en bicicleta sin ser un ciclista usual deberán comenzar por un proceso lento de aclimatación tanto a la propia bicicleta como a los recorridos por caminos, senderos y zonas de firme irregular.

 

El siguiente factor a tener en cuenta es la planificación del recorrido, a la hora de proyectarlo se ha de tener en cuenta, en primer lugar, la disponibilidad temporal. No conviene obsesionarse por avanzar. Resulta mucho más gratificante disfrutar de los paisajes y de las sensaciones que generan. Hay que aprovechar al máximo las jornadas de que se dispongan.